La identidad federal y el esfuerzo de los expositores triunfaron en la 19° Expo Delicatessen & Vinos y la 4° Expo Deli & Saludable. Dialogamos con la directoria de Joint Group quien nos contó los desafíos del encuentro llevado a cabo en Córdoba y que ya prepara su vigésima edición.
Córdoba volvió a ser el epicentro de la cultura del encuentro. Entre el aroma a quesos de pasta hilada, el brillo de los aceites de oliva virgen extra y la profundidad de los vinos de altura, la 19° Expo Delicatessen & Vinos y la 4° Expo Deli & Saludable cerraron una edición que quedará marcada por el esfuerzo redoblado de la producción nacional.
Los desafíos de una edición en tiempos de cambio
Organizar un evento de esta magnitud en el contexto actual de Argentina no es tarea para temerosos. Andrea Ravich, Directora de Joint Group, empresa que lleva adelante ambas expos, es clara al respecto: “Los desafíos fueron obvios: un contexto de baja del consumo de alcohol por un cambio de hábitos y, por otro lado, la baja del consumo en general por el camino que está llevando el país”. Sin embargo, la estrategia no fue el repliegue, sino la profesionalización. “Tomamos muchísimas medidas a partir de las herramientas que tenemos como empresa que organiza eventos. Nuestro objetivo siempre es impulsar a las pymes productoras de la Argentina y les buscamos la vuelta para que, o los inviten sus gobiernos —la articulación público-privada es fructífera para las familias que viven de esto— o encontrar la forma de apoyarlos para que de acá se lleven contactos y hacer negocios”, explica Ravich.
El Corazón en las PYMES y el Negocio de la Calidad
Para una pequeña bodega de los Valles Calchaquíes o un productor de yogures artesanales de Los Cocos, la Expo no es una vidriera pasiva; es una plataforma de despegue. Andrea destaca que el éxito no es solo vender el producto en el stand, sino lo que sucede "detrás de escena".
“Lo importante es que estén acá, que puedan difundir lo que hacen y que la gente se lleve no solamente el producto a su casa, sino la historia y la sabiduría con la que se hizo. Si trabajáramos únicamente para lo cuantitativo, no estaríamos hoy acá. Trabajamos primero por lo cualitativo y lo cuantitativo se da solo cuando uno hace con responsabilidad su trabajo”, reflexiona la directora.
En cuanto a los acuerdos comerciales, la Expo consolida un modelo híbrido: el público trader (compradores mayoristas, vinotecas, restaurantes) se mezcla con el consumidor final. Esto permite validar productos en tiempo real y, a la vez, cerrar puntos de venta estratégicos en Córdoba y otras provincias, transformando una degustación en un contrato de distribución.
El paladar cordobés: Sofisticación y curiosidad
Córdoba ya no es solo la plaza del consumo masivo; es una provincia que busca etiquetas con historias de ayer y de hoy. En esta edición, con más de 60 bodegas de alta gama, se notó una tendencia clara: el cordobés busca calidad y diversidad. Desde los clásicos tintos de Luján de Cuyo o el Valle de Uco, hasta las nuevas expresiones de vinos hecho por productores jóvenes, con perfiles más frescos y fáciles de tomar.
Ravich destaca: "El cordobés sigue tendencias, pero también creo que es muy gustoso de descubrir nuevas cosas. Tiene un paladar muy abierto porque acá siempre me preguntan que vino nuevo hay, cual es la novedad, qué hay de distinto. Todo el tiempo cuando te paran es para que le recomiendes algo, quieren descubrir algo diferente. Es lo que la gente viene a buscar a Expo Delicatessen y Vinos. De nuestro lado siempre buscamos sorprenderlos con nuevas marcas y con nuevos lanzamientos de las marcas ya reconocidas".
Un mapa de sabores: El impulso Federal
Si algo define a esta 19a edición es su carácter profundamente federal. Con 14 provincias presentes, desde Jujuy hasta Chubut, y la participación de la Ciudad de Buenos Aires y Perú como país invitado, la feria dibujó un mapa productivo vibrante.
“Es muy valioso que provincias que quizás tienen recortes de presupuesto logren estar con stands hermosos, como el de Turismo Nación con 14 productores. Eso es articular. El mensaje es: no importa cómo vengas, lo importante es que elijas estar para defender tu lugar en el mercado”, enfatiza Andrea.
Ravich también se refirió a las provincias ausentes como Santa Fe, Entre Ríos o La Rioja "las extrañamos en esta edición y la gente también".
Las cifras de un éxito esperanzador
A pesar de los vientos de crisis, la respuesta del público fue contundente. La Expo dejó números que invitan al optimismo:
- Más de 20.000 visitantes recorrieron los pasillos del Centro de Convenciones.
- 300 expositores mostraron lo mejor de la industria nacional.
- 60 actividades paralelas, entre catas guiadas, clases de cocina y charlas profesionales.
- 60 bodegas de primer nivel reafirmaron el estatus enológico del evento.
El camino hacia las 20 ediciones
El feedback del público y de los expositores ha sido el motor para lo que viene. El consumo puede fluctuar, pero la búsqueda de la excelencia no se negocia. El balance es, por encima de todo, un acto de fe productiva.
Como bien cierra Andrea Ravich: “Estamos a una de las 20 ediciones. Hay que hacer 20 ediciones en este bendito país. Pero cuando ves el compromiso de los productores, entendés que este es el camino”.
La Expo Delicatessen & Vinos nos deja un sabor de boca persistente, como el de un gran vino de guarda: complejo, con estructura, pero sobre todo, con un final de esperanza para la mesa argentina.
OTRAS NOVEDADES